Sines, una ciudad portuguesa con características únicas en Europa, se prepara para atraer 25.000 millones de euros en inversiones en los próximos cinco años. Su proximidad a las principales rutas marítimas internacionales, su puerto de aguas profundas y la disponibilidad de suelo industrial a gran escala la convierten en un destino atractivo para proyectos en los sectores energético, industrial y digital.
Según datos de Aicep Global Parques, hay 30 proyectos en marcha, promovidos por 53 empresas y consorcios de 10 países, 13 de los cuales han sido catalogados como Proyectos de Interés Nacional (PIN). Se espera que estas iniciativas generen 4.577 empleos directos y 6.903 temporales.
“Sines reúne un conjunto de factores difíciles de encontrar simultáneamente en Europa, como su ubicación geoestratégica en la fachada atlántica, el competitivo Puerto de Sines, preparado para grandes flujos logísticos y energéticos, y la disponibilidad de suelo industrial, acceso a infraestructuras energéticas y agua industrial, así como condiciones favorables para proyectos de transición energética, industria y economía digital”, explica Isabel Cardoso, CEO de Aicep Global Parques (AGP), gestora de la Zona Industrial y Logística de Sines (ZILS), que abarca 3306 hectáreas.
La región se enfrenta a una ola de inversiones sin precedentes en sectores estratégicos como la energía, la industria y lo digital, que abarcan desde la expansión de instalaciones industriales hasta la construcción de centros de datos de última generación. Repsol, la multinacional española, está invirtiendo más de 2.000 millones de euros en la expansión de su unidad industrial a través de los proyectos Alba, NextGen y H2, consolidando su posición como una de las instalaciones industriales más avanzadas de Europa. Galp también está desarrollando dos proyectos basados en la producción de hidrógeno verde, H2Park y HVO, este último en colaboración con la japonesa Mitsui, con una capacidad anual prevista de 270 toneladas de aceite vegetal hidrogenado y combustible de aviación sostenible, utilizando residuos de refinería e hidrógeno verde producido in situ.
El stock de inversión extranjera directa en Portugal supera actualmente los 200.000 millones de euros, representando el 70% del PIB y habiéndose duplicado en las últimas décadas. Una parte importante de esta inversión busca ubicaciones con escala industrial, infraestructura logística y energía competitiva, condiciones que Sines ofrece.
Entre los proyectos más destacados se encuentra la inversión de Calb, una empresa china líder en la producción de baterías de litio para vehículos eléctricos, que está instalando una unidad industrial de 15 Gwh con una inversión superior a los 2.000 millones de euros. La producción se destinará principalmente a la exportación hacia el norte de Europa. Madoqua, un consorcio holandés-danés-portugués, planea producir hidrógeno y amoníaco verde para la exportación y el consumo nacional. Por su parte, Stegra, una empresa sueca, tiene previsto invertir más de 3.000 millones de euros en una planta para producir acero verde a partir de hidrógeno renovable. Otros proyectos en estudio incluyen inversiones de Catalyxx (España), Topsoe (Dinamarca) y Google, con el proyecto Nuvem, un cable submarino transatlántico que conectará Sines con la costa este de Estados Unidos.
Este impulso industrial y tecnológico pone el talento en el centro del desarrollo de la región. “La cuestión del talento es fundamental para el desarrollo de Sines. Contamos con instituciones de formación técnica como la ETLA – Escuela Tecnológica del Litoral Alentejano, que desempeñan un papel importante en la formación de profesionales especializados. A nivel de educación superior, se ha aprobado recientemente la creación de la Escuela Superior de Sostenibilidad, Industria y Tecnologías Digitales de Sines, perteneciente al Instituto Politécnico de Setúbal, para fortalecer la cualificación de los profesionales en las áreas industrial, logística, energética y digital”, señala Isabel Cardoso.
En el sector digital, Start Campus está desarrollando y operando el Sines Data Campus, un centro de datos de 1,2 GW en Portugal, que creará uno de los ecosistemas de datos más grandes y sostenibles de Europa, con una inversión de 9.000 millones de euros. La empresa irlandesa EllaLink también ha elegido Sines para desarrollar su red de cables submarinos, ofreciendo soluciones de baja latencia entre Brasil y Portugal. Portugal y España han presentado conjuntamente una candidatura para instalar una Gigafábrica Europea de Inteligencia Artificial, un proyecto de 8.000 millones de euros que prevé infraestructuras en ambos países para reforzar la capacidad tecnológica y digital de la Península Ibérica. “Estos valores reflejan el fuerte interés internacional que está generando actualmente el ecosistema industrial de Sines”, añade Isabel Cardoso.
El Puerto de Sines, pilar de la inversión
El Puerto de Sines, con sus 28 metros de calado, es fundamental para la mayoría de estas inversiones y sigue siendo clave para las importaciones y exportaciones nacionales. Responsable de más del 50% de la carga movida en Portugal (42 millones de toneladas de mercancías), tiene capacidad para recibir todo tipo de buques, garantizando el acceso directo de la producción a los mercados internacionales. Además, es crucial para la capacidad energética del país: el 96% del gas natural consumido en Portugal entra a través del terminal operado por REN y recibe prácticamente todos los productos petrolíferos para la refinería de Galp, que abastece el 90% de los combustibles consumidos en el país. “Tenemos más de 20 conexiones con puertos internacionales y, por lo tanto, interacción con todo el mundo”, afirma Pedro do Ó Ramos, presidente del Consejo de Administración de los Puertos de Sines y del Algarve (APS). El Puerto de Sines mueve 65 trenes de contenedores por semana y actualmente se está completando la construcción de una nueva conexión con España, que reducirá el tiempo de viaje en 3 horas y 30 minutos, con trenes de 750 metros de longitud. El puerto también dispone de procesos digitales que simplifican y aceleran las operaciones portuarias a través de la JUL (Janela Única Logística). En promedio, las autorizaciones para iniciar las operaciones se conceden 2,5 días antes de la llegada del barco, lo que permite una mayor previsibilidad logística. “La industria del transporte marítimo está buscando activamente nuevos combustibles para reducir su huella ambiental y alcanzar los objetivos de descarbonización. Para responder a esta necesidad, Sines pretende ser un puerto con capacidad para suministrar estos nuevos combustibles a los barcos y formar parte de los llamados ‘Corredores Verdes’”, explica el gestor. Pedro do Ó Ramos también reveló planes para invertir 10 millones de euros en la construcción de 50 a 70 nuevas viviendas en terrenos de la autoridad portuaria.
Sines cuenta con 13.000 habitantes, a los que se suman otros seis mil que se desplazan diariamente para trabajar. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la ciudad se encuentra entre los municipios con los salarios medios más altos del país – 2180 euros, con un aumento de casi el 23% en una década. Para el alcalde de Sines, Álvaro Beijinha, además de la falta de viviendas, donde el alquiler de un apartamento de dos dormitorios supera los dos mil euros mensuales, el coste de vida en Sines ha aumentado “brutalmente”. El alcalde estima que se necesitan más de mil millones de euros de inversión para construir entre dos y tres mil viviendas en cinco a diez años. Se sabe que empresas y el ayuntamiento han solicitado la creación de una Estructura de Misión dedicada al territorio. “Tenemos un coste de vida cada vez más elevado, ya sea en vivienda o en restauración”, dice Álvaro Beijinha. Para superar estas ‘dolores de crecimiento’ es necesario completar la conexión directa por autopista a la A2, que solo estará lista a finales de la década, y la línea ferroviaria para pasajeros.
