La reciente declaración de Timothée Chalamet sobre el ballet y la ópera ha desatado una ola de críticas, especialmente de figuras prominentes del mundo de la danza. Durante un evento con Matthew McConaughey, el actor sugirió que a nadie le importan estas formas de arte, comparándolas con intentos de mantener vivas tradiciones obsoletas.
Misty Copeland, la primera bailarina afroamericana en convertirse en principal de American Ballet Theatre, no tardó en responder. Copeland argumentó que Chalamet no estaría en la posición privilegiada que ocupa como actor si no fuera por el legado del ballet y la ópera. Además, señaló la ironía de que ella misma había participado en la promoción de su última película, “Marty Supreme”, posando con una chaqueta de la marca.
La respuesta no se limitó a Copeland. La Metropolitan Opera publicó un video detrás de cámaras mostrando la complejidad de sus producciones, dirigido directamente a Chalamet. Incluso la Seattle Opera ofreció un descuento del 14% utilizando el código “Timothee”.
Andrea Bocelli también se unió a la conversación, invitando a Chalamet a un concierto para que experimente de primera mano el poder de las emociones que evocan la ópera y el ballet. A pesar de la controversia, el representante de Chalamet no ha emitido comentarios al respecto.
