El mayorista rosarino Tyna abrirá sus puertas el próximo lunes 16 de marzo con una propuesta innovadora para el sector: un espacio de venta al público integrado a un sistema de almacén inteligente y reposición automatizada. El proyecto, desarrollado en colaboración con la empresa rosarina AFG Ingeniería, se gestó a lo largo de más de dos años y representa un paso clave en la modernización de la compañía familiar.
La presentación oficial tuvo lugar este viernes 13 en las instalaciones ubicadas en la zona oeste de Rosario, sobre la avenida Perón. Si bien los almacenes inteligentes son comunes en empresas de logística, la integración de este sistema automatizado con la experiencia de compra del público es una novedad en Latinoamérica. Más allá de la tecnología, el nuevo local destaca por su limpieza, amplios pasillos y pantallas que exhiben videos de la marca y sus productos, un contraste con la imagen tradicionalmente más rústica de los comercios mayoristas.
Tyna es una empresa familiar con cuatro décadas de trayectoria, fundada por el empresario Gabriel Romera. Actualmente, la empresa está dirigida por su hijo, Leonardo, y cuenta con la participación de sus nietos, Julián y Agustina, en la dirección. “El proyecto comenzó hace poco más de dos años, con la construcción de esta nueva nave comercial”, comentó Julián Romera tras la presentación. “Empezamos a considerar qué tipo de experiencia queríamos ofrecer y nos planteamos si continuar con el modelo tradicional de almacenamiento con pallets selectivos o avanzar hacia algo completamente diferente”.
Julián Romera, tercera generación y director de Tyna.
La decisión final fue implementar un esquema innovador que combina un mayorista de acceso público con tecnología de automatización logística. El sistema incorpora un almacén inteligente con “pallet shuttles” y carros automáticos que se desplazan dentro de las estructuras de almacenamiento para organizar y mover la mercadería sin intervención humana. Cuando el stock de un pallet se agota, un supervisor puede realizar un pedido desde su dispositivo móvil, activando la reposición automática del producto sin necesidad de interacción adicional.
“Existen estructuras inteligentes, pero no con la experiencia de compra integrada en la infraestructura logística”, explicó Romera. “Eso es lo que hace único a este proyecto, al menos en Argentina y en la región”. El nuevo sistema también incrementa significativamente la capacidad operativa del negocio, pasando de 800 a más de 1.700 posiciones para pallets. “Esto nos permite prepararnos para el futuro y seguir creciendo en logística y distribución”, señaló Romera, agregando que la ampliación de la capacidad de almacenamiento fortalecerá el abastecimiento a otras localidades utilizando la nueva tecnología.
El nuevo formato permite agilizar el proceso de compra y reducir tiempos de espera.
El cambio también impacta en la experiencia del cliente, con un aumento en el número de cajas y líneas de pago para agilizar las compras y reducir los tiempos de espera. “El cliente se beneficia de una atención más rápida y cómoda, además de la seguridad de encontrar siempre stock disponible”, aseguró Romera. A pesar de las dificultades que atraviesa el segmento mayorista, Tyna ha experimentado un crecimiento del 20% en sus volúmenes de ventas durante 2025.
Durante la presentación, Romera repasó la historia familiar que dio origen al negocio hace cuatro décadas. “El crecimiento en esa época dependía de dos factores fundamentales: la palabra y el sacrificio”, recordó ante clientes, proveedores y colaboradores. Estos valores fueron transmitidos por sus abuelos, Gabriel “Lito” Romera y Leonor Calvo, los fundadores, y continuados por su padre, Leonardo, quien impulsó la expansión de la empresa.
Romera evocó los esfuerzos de los primeros años, relatando cómo su padre, a los 17 años, viajaba a Buenos Aires en un camión en mal estado para conseguir mercadería y ampliar el surtido. “Muchas veces tenía que improvisar un colchón en la caja del camión para poder descansar durante el viaje”, relató. Al regresar a Rosario, la mercadería se descargaba en un galpón con piso de tierra, donde era fraccionada en bolsas de dos kilos para su venta. Su abuela desempeñaba un papel central en la atención al público.
“Hoy, 40 años después, comienza una nueva etapa”, afirmó Romera. La tercera generación de la familia busca mantener los valores históricos del negocio –la palabra y el sacrificio–, incorporando la innovación tecnológica como un nuevo eje fundamental.
