El avance de la inteligencia artificial está transformando los perfiles profesionales que demandan las empresas tecnológicas. Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, advirtió que el rol tradicional del programador podría perder relevancia en los próximos años.
Durante una conversación con Bain & Company, Galperin explicó que Mercado Libre está modificando su estrategia de contratación. Actualmente, la empresa cuenta con veinte mil programadores, y este es el primer año en su historia en que no se espera un aumento en ese número. De hecho, es probable que en cinco años la plantilla de programadores se reduzca a diez mil, no por despidos, sino por una disminución en la contratación.
Según el empresario, el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial está cambiando las habilidades necesarias en el mercado laboral tecnológico. “Hace diez años, habría recomendado a cualquiera que aprendiera a programar. Hoy, diría que es fundamental tener conocimientos de matemáticas, lógica y pensamiento numérico”, afirmó.
Esta situación refleja un debate más amplio sobre cómo la inteligencia artificial está modificando la estructura del empleo, no solo en el sector tecnológico, sino en diversos ámbitos de la economía.
Alejandro Servide, director de Professional, Digital & Enterprise de Randstad para Argentina y Chile, señaló que el mercado laboral está experimentando un proceso de reacomodamiento, donde los cambios tecnológicos coexisten con transformaciones económicas más amplias. “El mercado profesional en Argentina está cerca del pleno empleo, pero estamos observando una redefinición de los sectores y perfiles más demandados, en función de la industria, el modelo de negocio y el contexto económico”, explicó.
En este escenario, los sectores vinculados a la economía real y a los recursos naturales están expandiendo su demanda de talento. Industrias como oil & gas, minería, biotecnología, farmacéutica y logística se destacan por su dinamismo, mientras que otros sectores, como el textil, enfrentan mayores desafíos.
Este fenómeno también tiene un impacto territorial. Provincias como Neuquén están registrando altos niveles de demanda laboral, impulsados por el desarrollo de Vaca Muerta, que genera empleo no solo en petróleo y gas, sino también en toda la red de servicios, proveedores industriales y logística asociada.
Mercado Libre invierte y redefine sus necesidades de talento
Mercado Libre anunció recientemente una inversión de u$s3.400 millones en Argentina durante 2026, lo que permitirá la creación de 1.900 nuevos puestos de trabajo en diversas áreas. La compañía destinará estos fondos a ampliar su red de centros logísticos, incorporar tecnología a su plataforma de comercio electrónico y fortalecer su ecosistema financiero a través de Mercado Pago.
En este contexto, la demanda de talento se concentrará principalmente en áreas relacionadas con la logística, el comercio electrónico, la tecnología y los servicios financieros, en línea con la evolución que se observa en el mercado laboral.
El avance de la inteligencia artificial está redefiniendo las habilidades requeridas en las empresas tecnológicas. Según Servide, “tareas que antes realizaba un programador junior, hoy pueden ser resueltas por la inteligencia artificial. Por eso, incluso los perfiles que ingresan al mercado laboral necesitan llegar con más herramientas y experiencia”.
Sin embargo, esto no implica la desaparición de la demanda de talento tecnológico. Las empresas están priorizando perfiles más especializados, como científicos de datos, analistas de datos, especialistas en ciberseguridad y expertos en plataformas empresariales.
Diversos estudios indican que existe un desajuste entre las habilidades que buscan las empresas y las disponibles en el mercado laboral, lo que representa uno de los principales desafíos del empleo profesional.
Según ManpowerGroup, el 64% de los empleadores argentinos tienen dificultades para cubrir puestos vacantes debido a la falta de talento con las competencias necesarias. Una encuesta global realizada a más de 39.000 empleadores en 41 países reveló que las industrias con mayores dificultades para contratar son la automotriz, la de tecnología de la información y los servicios de IT, y la de hospitalidad.
El estudio también advierte que las habilidades técnicas más difíciles de encontrar están cada vez más vinculadas con la economía digital, incluyendo el desarrollo y la aplicación de modelos de inteligencia artificial, la alfabetización en IA y los perfiles orientados a la atención al cliente y la interacción directa con el público.
Luis Guastini, director general y presidente de la firma en el país, destacó que el desafío no se limita a las competencias técnicas, sino que también abarca las habilidades humanas. “La adaptabilidad, la comunicación, la colaboración y el pensamiento crítico son cada vez más valorados por las empresas”, señaló.
Los perfiles profesionales con mayor proyección en el nuevo mercado laboral
En este contexto de transformación tecnológica y cambios en la estructura productiva, las empresas están redefiniendo los perfiles que buscan para los próximos años.
Según explicó Servide, el mercado laboral muestra una creciente demanda de perfiles analíticos, técnicos y vinculados con la economía digital, así como de profesionales asociados a sectores productivos y servicios especializados.
Entre los perfiles más demandados se encuentran científicos de datos, analistas de datos, especialistas en ciberseguridad y expertos en plataformas empresariales como SAP, además de profesionales vinculados con el análisis de riesgo, la detección de fraude digital y la planificación financiera.
También aumenta la necesidad de talento en áreas relacionadas con el comercio electrónico y la logística, como especialistas en supply chain, planificación de la demanda, analistas de transporte y ruteo, ejecutivos de cuentas para plataformas de pago y expertos en experiencia del cliente.
Paralelamente, sectores productivos en expansión como la energía, la minería o la industria farmacéutica impulsan la demanda de ingenierías en distintas especialidades, desde ingeniería industrial hasta ingeniería en alimentos, calidad o seguridad e higiene.
Este fenómeno también se extiende al sector de la salud, donde se incrementa la necesidad de profesionales especializados como instrumentadores quirúrgicos, enfermeros y médicos con formación en áreas de alta complejidad.
“Estamos observando un ecosistema laboral dinámico. La inteligencia artificial está redefiniendo tareas, pero al mismo tiempo se crean nuevas posiciones que requieren perfiles más analíticos, estratégicos y especializados”, concluyó Servide.
