Cristiano Ronaldo, la estrella del Al-Nassr, ha evitado una pena de prisión pero deberá pagar una multa de 84 millones de ringgit malayos (RM) en una batalla fiscal que se prolongó por más de siete años. El astro portugués, ampliamente considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, fue declarado culpable de no declarar correctamente sus ingresos por derechos de imagen mientras jugaba en el Real Madrid entre 2011 y 2014.
Aunque el tribunal español le impuso una sentencia de 23 meses de prisión, esta fue suspendida, permitiendo a Ronaldo cumplir la condena en libertad condicional, según la ley española para infractores primarios con sentencias menores a dos años. En su lugar, deberá abonar una multa de 18,8 millones de euros, equivalente a aproximadamente 84 millones de RM, poniendo fin a una larga saga legal.
El caso se originó en acusaciones de que Ronaldo utilizó empresas en el extranjero para ocultar ganancias provenientes de sus derechos de imagen y evadir impuestos durante su exitosa etapa en el Real Madrid. Si bien el acuerdo se alcanzó en 2019, la resolución formal del tribunal se conoció recientemente, atrayendo la atención mundial.
Con este veredicto, Ronaldo podrá concentrarse plenamente en su carrera futbolística, liderando tanto al Al-Nassr de la Saudi Pro League como a la selección nacional de Portugal, sin la distracción de una posible pena de prisión.
Este resultado se asemeja a otros casos de alto perfil que involucran a futbolistas de élite en España, donde las multas elevadas y las sentencias suspendidas suelen reemplazar las penas de prisión por delitos financieros no violentos.
