Riesgo de longevidad: ¿qué es y cómo afecta a la economía?
El riesgo de longevidad se define como la posibilidad de que las personas vivan más tiempo de lo previsto por las proyecciones demográficas y económicas. En otras palabras, implica el desafío de sostener a largo plazo las pensiones, la asistencia sanitaria y los sistemas de bienestar social ante un aumento de la esperanza de vida.
Si bien una vida más larga es, individualmente, una noticia positiva, a nivel económico y social exige el desarrollo de herramientas que garanticen ingresos y asistencia también en las etapas más avanzadas de la vida.
Como recordó el presidente de ANIA, Giovanni Liverani, el aumento de la esperanza de vida representa una verdadera “paradoja”: un gran logro de la medicina y la sociedad que, si no se gestiona adecuadamente, puede convertirse en un problema para los sistemas económicos y sociales.
Italia, un país con una población cada vez más longeva
Este tema es especialmente relevante en Italia, uno de los países más longevos del mundo. El envejecimiento de la población está transformando profundamente el equilibrio demográfico, con un aumento del número de personas mayores y una disminución de la población en edad laboral.
Este cambio tiene un impacto en diversas áreas:
- la sostenibilidad del sistema de pensiones;
- el aumento de las necesidades sanitarias y asistenciales;
- el incremento de las situaciones de no autosuficiencia.
Según datos presentados durante el congreso de Itinerari Previdenziali, en Italia ya existen alrededor de 3,8 millones de personas mayores no autosuficientes, una cifra que se espera que aumente en los próximos años debido al envejecimiento de la población.
El papel de las aseguradoras
En este contexto, el sector asegurador puede contribuir a gestionar los riesgos asociados a la longevidad a través de instrumentos de protección y planificación financiera.
Entre las soluciones más comunes se encuentran:
El objetivo es fortalecer los llamados segundo y tercer pilares del estado de bienestar, complementando el sistema público con instrumentos de seguros y previsión privada.
Según el sector asegurador, una mayor difusión de estas herramientas podría contribuir tanto a proteger a las familias como a aliviar la presión sobre el sistema sanitario público, canalizando parte del gasto privado hacia soluciones más organizadas y eficientes.
¿Por qué el riesgo de longevidad es un tema cada vez más central?
El aumento de la esperanza de vida está destinado a convertirse en uno de los factores más relevantes para las políticas económicas y sociales de las próximas décadas.
Por esta razón, las instituciones, las empresas y los ciudadanos están llamados a replantearse los instrumentos de protección y planificación del futuro. En particular, es fundamental promover una mayor difusión de la previsión complementaria y de las coberturas de seguros relacionadas con la salud y la no autosuficiencia.
Gestionar el riesgo de longevidad significa, en definitiva, transformar un gran logro social (y científico) en una oportunidad sostenible para el sistema económico y para la calidad de vida de las personas.
