El nivel de libertad en Estados Unidos ha descendido a su punto más bajo en medio siglo, según un informe reciente del grupo de investigación prodemocrático Freedom House. El estudio, publicado el miércoles, señala que el año 2025 marcó el vigésimo año consecutivo de declive de la libertad a nivel mundial, un fenómeno que la organización describe como un “sombrío punto de inflexión”.
Aunque Estados Unidos sigue siendo clasificado como un país libre, su puntuación ha caído a 81 sobre 100, el resultado más bajo desde 1972, cuando comenzaron a elaborarse estos informes. Esta puntuación sitúa a Estados Unidos en un nivel comparable al de Sudáfrica y por debajo de muchas de sus aliadas en Europa, así como de Corea del Sur y Panamá.
Freedom House atribuye este declive a la “disfunción del poder legislativo y el dominio del poder ejecutivo”, así como a la creciente presión sobre la libertad de expresión y a los esfuerzos de la nueva administración por debilitar las salvaguardias contra la corrupción. La calificación de Estados Unidos ha disminuido en tres puntos, un descenso similar al experimentado por Bulgaria, donde las elecciones de 2024 estuvieron marcadas por sospechas de fraude.
Según los datos de Freedom House, solo el 21% de la población mundial vive en países libres. El mayor declive se ha registrado en África, debido a los golpes de estado militares, la violencia contra los manifestantes y el debilitamiento de las garantías constitucionales. En los últimos dos decenios, “muchos más países han caído en la categoría de ‘no libres’ que los que se han democratizado o ascendido al grupo de ‘libres'”, declaró Cathryn Grothe, analista principal de investigación y una de las autoras del informe.
“El mundo se está volviendo menos libre, la zona media se está reduciendo y los países libres se mantienen relativamente estables”, añadió Grothe, a pesar de la caída en la calificación de Estados Unidos.
