Un artículo reciente del New York Times destaca que al menos cuatro pacientes que se sometieron a cirugía para aumentar su estatura solicitaron permanecer en el anonimato al compartir sus experiencias, incluso ocultándolas a familiares, amigos y colegas.
El periódico también publicó una investigación sobre un programa de cirugía para la pérdida de peso en un hospital público de Nueva York, revelando que se ha convertido en una línea de montaje de alta velocidad que ha puesto en peligro a algunos pacientes y comprometido la atención urgente. La mayoría de los pacientes de este hospital están cubiertos por Medicaid o no tienen seguro, por lo que los contribuyentes asumen los costos.
