Las familias madrileñas están alzando la voz por un comedor escolar que consideren saludable y accesible para todos. La movilización se coordina a través de la Plataforma ‘Comedor Universal por Derecho’, retomando una demanda que ha estado presente en el debate público y mediático durante mucho tiempo.
Según datos recientes, más de un 15% de los colegios públicos de primaria en España carecen de comedor, y esta cifra asciende al 83.3% en los centros de ESO. Esta situación impacta directamente en la conciliación familiar y en el bienestar de los estudiantes.
A pesar de que el 27,8% de los menores en España se encuentran en riesgo de pobreza, solo un 11% tiene acceso a las becas comedor. Esto significa que aproximadamente un millón de niños y niñas vulnerables no reciben la ayuda necesaria para acceder a este recurso fundamental, que no solo proporciona una comida, sino también un entorno seguro y oportunidades de socialización.
La situación actual dista mucho de los objetivos marcados por la Garantía Infantil Europea, aprobada en 2021, que busca asegurar el acceso gratuito al comedor escolar para todos los niños en situación de pobreza. La falta de recursos y la insuficiencia de las becas existentes son algunos de los principales obstáculos para lograr este objetivo.
Además, se señala la presencia de platos precocinados en los menús escolares como una carencia importante en el sistema actual.
