Más allá del devastador costo humano, los ataques a la atención médica tienen consecuencias inmediatas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) está apoyando a socios locales de salud para ayudar a cubrir las necesidades urgentes mediante la ampliación de su capacidad.
Según informes recientes, Israel debe detener los ataques contra trabajadores de la salud, instalaciones médicas y personal de respuesta ante emergencias en Líbano, según Amnistía Internacional.
La OMS también ha verificado otro ataque a la atención médica en Sudán, lo que subraya la creciente preocupación por la seguridad del personal sanitario y las instalaciones en zonas de conflicto.
