Durante décadas, la idea de la terraformación – convertir Marte en un planeta habitable – ha cautivado a la comunidad científica y al público en general. Sin embargo, un ingeniero de sistemas biológicos de la Universidad Pompeu Fabra, Víctor Maul, propone un cambio de enfoque en estas teorías. Maul argumenta que, en lugar de centrarnos en hacer habitable otros planetas, deberíamos dirigir nuestros esfuerzos a la restauración de los ecosistemas terrestres que ya están en peligro.
Integrado en el Laboratorio de Sistemas Complejos dirigido por Ricard Solé en Barcelona, el trabajo de Maul y su equipo se centra en aplicar los principios de la terraformación a la recuperación de ecosistemas terrestres amenazados por el cambio climático. «Llevamos mucho tiempo estudiando la terraformación, pero desde una perspectiva distinta, no enfocada en Marte o la Luna, sino en cómo recuperar ecosistemas que aquí en la Tierra se están perdiendo», explica el investigador.
Maul enfatiza que, a diferencia de Marte, en la Tierra todavía existe la posibilidad de actuar. Con ironía, afirma: «Nosotros siempre decimos que Marte nos espera ahí para matarnos’, ya que sus condiciones son absolutamente inhóspitas para la vida. Su preocupación radica en que muchos sistemas terrestres se encuentran al borde del colapso debido al calentamiento global. “El cambio climático está empujando muchos ecosistemas al precipicio”, advierte.
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