La alimentación podría ser una herramienta clave para mejorar el diagnóstico del Síndrome del Intestino Irritable (SII), un trastorno digestivo que afecta a millones de personas en todo el mundo. Investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón (IIS Aragón) y del Instituto Agroalimentario de Aragón (IA2, centro mixto Unizar-CITA) han liderado un nuevo estudio que respalda esta idea.
La investigación ha revelado que las personas que padecen SII presentan patrones dietéticos distintos a los de la población general. En concreto, tienden a consumir una mayor cantidad de carbohidratos y una menor cantidad de productos lácteos, sin que se observen diferencias significativas en la ingesta de frutas y verduras.
El estudio, coordinado por la investigadora Eva Latorre, profesora titular de Biología Celular de la Universidad de Zaragoza, y cuya primera firmante es la doctora Mónica Gros, pertenece al grupo de investigación de “Inmunidad, Cáncer y Tratamientos Antiinflamatorios”.
Análisis de más de cien personas
Publicado en la revista científica internacional Medicina Clínica, el estudio, titulado “Dietary intake as a tool to support diagnosis of irritable bowel syndrome”, se basó en el análisis de 109 participantes: 53 pacientes con SII y 56 personas sanas. Su objetivo principal es mejorar la identificación y el abordaje del SII a través del análisis de los hábitos alimentarios.
El equipo investigador ha desarrollado un índice basado en alimentos de consumo habitual, como arroz, pan, yogur, carne picada o bebidas destiladas, que permite diferenciar con precisión a los pacientes con SII de las personas sanas. Esta herramienta ha demostrado una sensibilidad del 85,7% y una especificidad del 81,1%, lo que sugiere un alto potencial para su aplicación en la práctica clínica.
“Queríamos centrarnos en los hábitos alimentarios de los pacientes y comprender hasta qué punto podrían ayudarnos a mejorar el diagnóstico del síndrome del intestino irritable”, explica la doctora Mónica Gros.
Una enfermedad compleja
El síndrome del intestino irritable es una enfermedad compleja, caracterizada por síntomas como dolor abdominal, hinchazón o alteraciones del tránsito intestinal, cuyo diagnóstico puede ser un desafío. Los resultados de este estudio sugieren que la evaluación dietética podría integrarse como parte del proceso clínico habitual.
Además del diagnóstico, los hallazgos podrían contribuir al diseño de recomendaciones nutricionales más personalizadas para cada paciente, mejorando así su calidad de vida. Las autoras del estudio enfatizan la necesidad de validar esta herramienta en estudios más amplios antes de su implementación definitiva en la práctica clínica.
