El uso prolongado de corticosteroides sistémicos se ha vinculado con la insuficiencia adrenal y hospitalizaciones relacionadas, mientras que el uso a largo plazo de corticosteroides inhalados presenta una asociación más modesta con esta condición.
La supresión del eje hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA) es un efecto inevitable de la terapia crónica con glucocorticoides, y la recuperación de la función adrenal varía considerablemente entre los individuos. Incluso el uso de dosis bajas de glucocorticoides (prednisona 2.5–7.5 mg/día) aumenta los riesgos de enfermedades cardiovasculares, infecciones graves, hipertensión, diabetes, osteoporosis y fracturas, e incrementa la mortalidad general en pacientes con diabetes mellitus tipo 2.
Se espera que la exposición a glucocorticoides por vía oral que represente un riesgo de insuficiencia adrenal exceda los siguientes umbrales:
- Duración de la terapia con glucocorticoides para representar un riesgo de insuficiencia adrenal: 3–4 semanas o más.
- Dosis de terapia con glucocorticoides para representar un riesgo de insuficiencia adrenal: cualquier dosis mayor al equivalente diario de hidrocortisona de 15–25 mg (4–6 mg de prednisona o prednisolona, 3–5 mg de metilprednisona, 0.25–0.5 mg de dexametasona).
Se sugiere que los pacientes en tratamiento con glucocorticoides y con antecedentes de crisis adrenal también deben ser evaluados por un especialista en endocrinología. No se recomienda el uso de fludrocortisona en pacientes con insuficiencia adrenal inducida por glucocorticoides.
