Con la apertura de la ventana de acceso al segundo pilar de pensiones, una parte de la población está considerando utilizar los fondos acumulados para pagar sus hipotecas. Sin embargo, la conveniencia de esta decisión depende de varios factores, según explica Laura Žukovė, directora de financiación del banco Luminor.
Según datos del banco Luminor de la primera quincena de enero, el 24% de los clientes que han retirado fondos del segundo pilar de pensiones han indicado que planean utilizarlos para amortizar sus préstamos hipotecarios. Este es el propósito más comúnmente citado para el uso de estos fondos.
“Es comprensible que, al disponer de una mayor cantidad de dinero, muchas personas piensen primero en la posibilidad de reducir sus mayores obligaciones financieras. Sin embargo, antes de tomar una decisión, es importante evaluar si amortizar el préstamo antes de tiempo es el mejor paso a seguir en su situación”, afirma L. Žukovė.
Dos formas de reducir el saldo del préstamo
Según L. Žukovė, existen dos formas principales de amortizar una hipoteca antes de tiempo. Una de ellas es reducir el plazo del préstamo y realizar pagos mensuales más altos.
“Al reducir el plazo del préstamo, una mayor parte de los ingresos se destina a su amortización cada mes, lo que acelera la reducción del saldo y disminuye el importe total de los intereses pagados a lo largo del período. Sin embargo, esto implica apretarse el cinturón, ya que habrá menos fondos disponibles para otros gastos”, señala la experta.
La otra opción es realizar pagos más bajos, a veces aportando dinero adicional de forma puntual.
“Esto ofrece más flexibilidad para decidir cómo utilizar los ahorros. Se pueden destinar a la educación de los hijos, a la reforma de la vivienda, a inversiones o, si surge la oportunidad, a la amortización del préstamo. No obstante, al elegir esta opción también se requiere mayor disciplina financiera para evitar que los ahorros se conviertan en gastos cotidianos”, explica L. Žukovė.
La amortización anticipada puede reducir los intereses
Amortizar una parte del préstamo antes de tiempo puede reducir el importe total de los intereses a pagar. Esto es especialmente relevante para los titulares de préstamos con tipos de interés variables, ya que estos se calculan sobre el saldo pendiente del préstamo y se recalculan periódicamente en función de las fluctuaciones de los tipos de interés.
“Al reducir el saldo del préstamo, los intereses comienzan a calcularse sobre una cantidad menor, lo que puede generar ahorros a largo plazo. Además del beneficio financiero, para algunas personas también es importante el aspecto psicológico: una menor cantidad de deuda o un período de amortización más corto a veces proporciona una mayor sensación de seguridad financiera”, afirma L. Žukovė.
También hay que tener en cuenta alternativas
Sin embargo, la experta subraya que amortizar el préstamo antes de tiempo no siempre es la mejor decisión. A veces, es más conveniente destinar una parte del dinero al ahorro o a la inversión.
“Por ejemplo, si tiene un préstamo de 120.000 euros a 25 años que obtuvo hace 5 años, con un tipo de interés anual del 3,7% y un plan de amortización a tipo fijo. Actualmente, el saldo del préstamo es de unos 104.000 euros. Si ahora destinara 20.000 euros a amortizar el préstamo, asumiendo que los tipos de interés no cambien durante el resto del período del préstamo, ahorraría unos 8.300 euros en intereses. Sin embargo, si invirtiera esos mismos 20.000 euros, por ejemplo, con una rentabilidad media anual del 7%, después de 10 años acumularía más de 39.000 euros, con una ganancia de 19.000 euros. Esto es significativamente más que los intereses ahorrados”, señala L. Žukovė.
Añade que, si se destinan todos los fondos disponibles a amortizar el préstamo, es posible que no queden para imprevistos, como gastos médicos inesperados, cambios en el empleo, reformas importantes de la vivienda u otros shocks financieros.
“Por lo tanto, al disponer de una mayor cantidad de dinero, lo primero que debe hacer es asegurarse de tener un colchón financiero que le permita cubrir al menos los gastos de varios meses. De lo contrario, paradójicamente, podría quedarse sin la seguridad financiera deseada y, probablemente, tener que volver a endeudarse”, advierte L. Žukovė.
Evalúe la situación en su conjunto
Según la experta, la decisión de amortizar anticipadamente una hipoteca debe tomarse teniendo en cuenta todas las circunstancias: la estabilidad de los ingresos actuales, el tipo de interés del préstamo, los ahorros y las alternativas de inversión.
“Lo más importante es que la decisión se ajuste a sus objetivos financieros y a sus planes de vida. Para algunas personas, la prioridad será deshacerse del préstamo lo antes posible, mientras que para otras será mantener la flexibilidad y hacer crecer sus ahorros. Ambas opciones son válidas si se basan en una planificación financiera bien pensada”, concluye L. Žukovė.
También recuerda que, al considerar la mejor manera de utilizar los fondos del segundo pilar de pensiones, no se debe olvidar la seguridad financiera a largo plazo.
“Amortizar el préstamo puede reducir las obligaciones actuales, pero no olvide cuidar su futuro a largo plazo: el ahorro para la jubilación también es una forma de garantizar su estabilidad financiera. Por lo tanto, antes de tomar una decisión, es importante considerar cómo mantener un equilibrio entre las necesidades actuales y la seguridad financiera futura”, señala la experta.
