Las negociaciones de alto el fuego entre Ucrania y Rusia se encuentran en un punto crítico, con un obstáculo significativo que a menudo se pasa por alto: la posible cesión de toda la región del Donbás, en el este de Ucrania, a Rusia. Fuentes cercanas al equipo negociador ucraniano revelan que Washington está presionando a Kiev para que abandone el Donbás a cambio de garantías de seguridad, una propuesta que evoca un acuerdo previo alcanzado entre el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo ruso Vladimir Putin en Alaska el año pasado, conocido como la “fórmula de Anchorage”.
Según declaraciones citadas por UP, la propuesta estadounidense se resume en un ultimátum: “Retírense del Donbás y les construiremos un paraíso, tal como acordamos en Alaska”. Los negociadores rusos, por su parte, se han referido a menudo al “espíritu de Anchorage” durante las conversaciones.
La clave de todas las discusiones sobre el fin de los combates en Ucrania reside en la disposición o no de Ucrania a ceder a Rusia las partes del Donbás que aún no controla. Tanto Moscú como representantes de la administración Trump estarían ejerciendo presión para que Kiev dé este paso. Fuentes consultadas por UP señalan que los negociadores ucranianos están intentando desviar a Washington de esta idea, proponiendo alternativas como la creación de zonas económicas especiales, pero sin éxito.
Un miembro del equipo del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, que participó en las recientes conversaciones con Estados Unidos en Florida los días 21 y 22 de marzo, explicó que “los estadounidenses ven que no podemos ponernos de acuerdo en la cuestión principal. Y eso podría obligarlos a retirarse por completo del proceso, a centrar su atención en Irán, en sus elecciones y así sucesivamente. Incluso están dispuestos a ofrecer garantías de seguridad reales a cambio de nuestra retirada del Donbás. Pero simplemente no puedo imaginar cómo se implementarían en Ucrania”.
La viabilidad de una retirada ucraniana del Donbás se cuestiona desde el punto de vista militar. Los líderes militares ucranianos, que actualmente controlan posiciones elevadas en la región de Donetsk, no comprenden cómo una retirada podría garantizar el fin de la agresión. Según UP, “es imposible explicarles que sería más fácil o ventajoso defenderse en las estepas abiertas detrás de estas alturas”.
La situación se complica aún más por el hecho de que Ucrania está recuperando la iniciativa en el campo de batalla. Las últimas conversaciones entre negociadores ucranianos, rusos y estadounidenses tuvieron lugar los días 17 y 18 de febrero en Ginebra, tras dos rondas previas celebradas en Abu Dabi. Existe un creciente riesgo, según fuentes, de que Estados Unidos se retire por completo del proceso de negociación.

