La directora de cine Tan Siyou ha revelado cómo su experiencia escolar, marcada por valores patriarcales y un inquietante encuentro paranormal, influyó en su aclamada película. Según sus propias palabras, la escuela promovía la idea de que las mujeres debían aspirar a convertirse en esposas o madres virtuosas, enseñándoles a ser sumisas y a no ocupar espacio. “Te enseñan a ser muy pequeña y sumisa… a no hablar, solo sonreír, siempre ceder ante los demás y no ocupar espacio”, explicó Tan, quien admitió sentirse “muy enojada” por esta forma de condicionamiento en su vida adulta.
Pero la experiencia escolar no fue la única fuente de inspiración para su trabajo. Tan también compartió una historia escalofriante sobre un encuentro con un fantasma en su propia habitación. Una noche, mientras chateaba en su computadora a las 3 de la mañana con la radio encendida, el volumen comenzó a subir y bajar inexplicablemente. La habitación se volvió repentinamente muy fría, a pesar de no tener el aire acondicionado encendido, y sintió una presencia inquietante. “Apagué las luces, me metí en la cama y me cubrí con una manta. Sentí a alguien sentado sobre mí. Para ser honesta, pensé que iba a morir. Fue súper aterrador”, relató la directora, quien incorporó este episodio en su película.
Su relato, sin embargo, no fue recibido con credibilidad por todos. Su madre, por ejemplo, descartó la experiencia como algo irreal, lo que la afectó psicológicamente. “Psicológicamente, realmente hizo algo en mí porque mi madre ni siquiera me creyó, y se suponía que debía olvidar este episodio extremadamente aterrador de mi vida”, comentó. Afortunadamente, encontró apoyo en sus amigas, quienes le ofrecieron amuletos y cánticos de diferentes religiones para protegerla.
