Londres – Un amplio estudio internacional sugiere que ciertos medicamentos para la diabetes podrían tener un efecto estabilizador en la salud mental. La investigación, que analizó datos de casi 95.000 personas en Suecia diagnosticadas con depresión o trastornos de ansiedad entre 2009 y 2022, según informan Bloomberg y The Guardian, se centró en los agonistas del receptor GLP-1, como el semaglutide y el liraglutide.
Estos medicamentos se utilizan comúnmente en el tratamiento de la diabetes y la obesidad. Se estima que la diabetes tipo 2 afecta a más de 800 millones de personas en todo el mundo, y las personas afectadas tienen aproximadamente el doble de probabilidades de sufrir depresión en comparación con la población general.
Efectos notables
El análisis reveló que, durante los períodos en que los pacientes tomaban semaglutide, el riesgo de un empeoramiento de la salud mental disminuyó significativamente. Esto incluye hospitalizaciones psiquiátricas y ausencias laborales por enfermedad, según Bloomberg. En general, el riesgo se redujo en un 42%, según The Guardian. Para la depresión, la reducción fue del 44%, para los trastornos de ansiedad del 38% y para los trastornos relacionados con el consumo de sustancias del 47%. El liraglutide también se asoció con un menor riesgo, aunque en menor medida.
Causas aún no claras
Las razones detrás de este efecto aún no se comprenden completamente. Los investigadores sugieren que los medicamentos podrían actuar directamente en el cerebro, influyendo en procesos relacionados con la recompensa, las emociones y los impulsos, según The Guardian. Además, podrían desempeñar un papel efectos indirectos, como la pérdida de peso, un mejor control del azúcar en sangre o una reducción del consumo de alcohol, que pueden tener un impacto positivo en el estado de ánimo.
El profesor David Nutt, jefe del departamento de neuropsicofarmacología del Imperial College London, enfatizó, según The Guardian, que una mejor salud física a menudo se traduce en una mejor salud mental. Sin embargo, señaló que estos medicamentos por sí solos probablemente no serían suficientes como tratamiento para la depresión o la ansiedad.
Un estudio observacional
Los autores del estudio señalan que, hasta el momento, no se puede establecer una relación causal directa, según El Periódico. Además, otros factores, como hábitos de vida más saludables en personas que toman sus medicamentos de manera regular, podrían influir en los resultados. Los hallazgos se basan principalmente en casos más graves de enfermedad. (Redacción)
