Un reciente estudio revela que las tortugas que sobrevivieron a la extinción masiva del Cretácico, ocurrida hace aproximadamente 66 millones de años, lo hicieron gracias a su dieta especializada. Investigadores de la Colección Estatal de Historia Natural de Baviera (SNSB) descubrieron que las tortugas que se alimentaban de organismos con caparazones duros, como gasterópodos y bivalvos, tuvieron una probabilidad de supervivencia significativamente mayor que aquellas con otras preferencias alimenticias.
La extinción masiva del límite Cretácico-Paleógeno fue un evento catastrófico que acabó con gran parte de la vida en la Tierra. Sin embargo, algunos grupos de animales, como las tortugas, lograron sobrevivir con pérdidas mínimas. El estudio, liderado por el paleontólogo Serjoscha Evers, indica que las tortugas con dietas especializadas en caparazones duros fueron más de cinco veces más propensas a sobrevivir que las que cazaban peces o eran herbívoras.
“Estamos observando un filtro ecológico. La especialización en alimentos con caparazones duros les dio a estas especies de tortugas una ventaja evolutiva”, explica Evers. Esta ventaja se atribuye a la resistencia de los moluscos y otros organismos oportunistas a los efectos catastróficos del impacto del asteroide. Mientras que los herbívoros tuvieron dificultades para sobrevivir al “invierno nuclear” posterior al impacto, afectando a toda la cadena alimentaria, los moluscos prosperaron, proporcionando una fuente de alimento estable para las tortugas especializadas.
La dieta de las tortugas se determina a partir de características anatómicas específicas de sus mandíbulas. A partir de este análisis, Evers y su estudiante de doctorado, Guilherme Hermanson de la Universidad de Friburgo en Suiza, construyeron una base de datos exhaustiva que incluye todos los linajes de tortugas existentes en el límite Cretácico-Paleógeno. Esto les permitió utilizar modelos estadísticos para evaluar la influencia de la dieta en la probabilidad de extinción de las tortugas.
Serjoscha Evers, autor principal del estudio, es director del Urwelt-Museum Oberfranken, uno de los diez museos pertenecientes a la Colección Estatal de Historia Natural de Baviera (SNSB). Guilherme Hermanson es estudiante de doctorado en la Universidad de Friburgo en Suiza.
Contacto para la prensa:
Dr. Serjoscha Evers
Dirección del Museo
SNSB – Urwelt-Museum Oberfranken
Kanzleistraße 1, 95444 Bayreuth
Teléfono: 049 921 511 211
Correo electrónico: evers@snsb.de
Publicación original:
Guilherme Hermanson, Serjoscha W. Evers; Ecological selectivity of diet on turtle K/Pg survi-vorship. Biol Lett 1 March 2026; 22 (3): 20250790. https://doi.org/10.1098/rsbl.2025.0790
Más información:
https://www.snsb.de – Staatliche Naturwissenschaftliche Sammlungen Bayerns (SNSB)
https://urwelt-museum.snsb.de/ – Urwelt-Museum Oberfranken (SNSB-UMO)
Imágenes
Reconstrucción de una tortuga caracolera del grupo Baenidae. Está sentada sobre una tortuga terrestre del género Basilemys, que se extinguió al final del período Cretácico. En el fondo se encuentra un cráneo de Tyrannosaurus rex.
Fuente: Joschua Knüppe
Tortuga Jurásica (Solnhofia parsonsi) con crestas ensanchadas en la mandíbula adaptadas para triturar alimentos con caparazones duros (exposición permanente Jura Museum Eichstätt / Colección del Seminario Episcopal de Eichstätt).
Fuente: Serjoscha Evers
Características de este comunicado de prensa:
Periodistas, profesores/estudiantes, investigadores, público en general
Biología, Ciencias de la Tierra, Mar / Clima
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Noticias científicas, resultados de la investigación
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