Desde el lanzamiento de su octavo álbum de estudio, Automatic for the People, en 1992, R.E.M. Demostró su talento y frescura. Pero quizás el momento más brillante de ese disco fue su enigmático sencillo ‘Man on the Moon’.
Originalmente titulada ‘C to D Slide’, la canción casi se quedó en el olvido como un instrumental, hasta que la figura inspiradora de Andy Kaufman entró en la vida de la banda, con una teoría de la conspiración y un deseo de cuestionarlo todo. La canción es un homenaje al comediante, con numerosas referencias a su carrera, incluyendo su imitación de Elvis, sus combates de lucha libre y la película My Breakfast with Blassie. El título y el coro de la canción aluden a las teorías de la conspiración sobre el alunizaje, sugiriendo que el evento fue falso.
La canción, que alcanzó el puesto 30 en el Billboard Hot 100 de Estados Unidos, el 17 en el UK Singles Chart y el número uno en Islandia, también inspiró la película biográfica de Miloš Forman sobre Kaufman, Man on the Moon (1999), y formó parte de su banda sonora.
Pero ‘Man on the Moon’ no es la única canción que ha mirado a la luna en busca de inspiración. La lista de The Guardian incluye otros temas icónicos como ‘Walking on the Moon’ de The Police, que, aunque con letras un tanto inconexas al estilo de Sting, captura la sensación de caminar ingrávido después de una cita. Shakespears Sister, con ‘Moonchild’, explora contrastes vocales y un mensaje de consuelo para los marginados. Ozzy Osbourne, por su parte, abraza el lado oscuro de la luna con ‘Bark at the Moon’, una canción gótica y terrorífica.
La lista continúa con temas como ‘Red Moon’ de The Walkmen, ‘Sail to the Moon’ de Radiohead, escrita como una canción de cuna para el hijo de Thom Yorke, y ‘Pink Moon’ de Nick Drake, con su atmósfera inquietante. También encontramos clásicos como ‘Fly Me to the Moon’ de Frank Sinatra y Count Basie, y ‘It’s Only a Paper Moon’ de Ella Fitzgerald y The Delta Rhythm Boys. Gil Scott-Heron ofrece una crítica social con ‘Whitey on the Moon’, mientras que David Bowie nos transporta al espacio con ‘Space Oddity’, lanzada pocos días antes del alunizaje del Apolo 11.
Más recientemente, Julie Byrne explora el duelo en ‘Moonless’, y Public Service Broadcasting recrea la carrera espacial con ‘Go!’. La luna, como fuente de inspiración, sigue resonando en la música, demostrando su capacidad para evocar una amplia gama de emociones y reflexiones.
