La fiebre chikungunya está desplazando al dengue como la principal enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti en Argentina. Actualmente, se han declarado brotes en el norte del país, con un epicentro en Salvador Mazza, Salta, y en la provincia de Buenos Aires.
A nivel nacional, se han confirmado más de 199 casos, con un rápido aumento semanal de infecciones autóctonas, es decir, contraídas sin haber viajado a zonas de riesgo. Paralelamente, se han confirmado 28 casos de dengue, aunque las autoridades sanitarias han observado un incremento en la notificación de casos probables en las últimas semanas.
El Ministerio de Salud de la Nación informó recientemente sobre la reintroducción del virus del chikungunya en el territorio nacional, instando al sistema sanitario a realizar estudios exhaustivos a pacientes con síntomas como fiebre, dolor muscular o articular, cefalea, vómitos y decaimiento general para identificar este cambio en la circulación viral.
La provincia de Salta sigue siendo la más afectada, registrando un brote desde enero asociado a la importación desde Bolivia. El foco principal se mantiene en la zona fronteriza de Salvador Mazza y Yacuiba. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) había alertado a principios de año sobre una importante circulación del virus en el centro-oeste y sudeste de Brasil y el sur de Bolivia.
Los departamentos salteños afectados son San Martín (principalmente en Salvador Mazza), Orán (Aguas Blancas y San Ramón de la Nueva Orán), Anta, la capital de Salta, Cerrillos, Rosario de Lerma y Rosario de la Frontera. Las autoridades sanitarias atribuyen el reciente aumento del 43% en los casos a la movilidad de personas durante el feriado largo, facilitando la dispersión del virus.
Se están llevando a cabo operativos binacionales en las zonas fronterizas de Salvador Mazza-Yacuiba y Aguas Blancas-Bermejo, en coordinación con Bolivia, para la vigilancia epidemiológica y el control vectorial, incluyendo la búsqueda activa de personas con fiebre y el bloqueo focal con biolarvicidas. En el departamento de Anta, se han reforzado los criterios de sospecha clínica y las tareas de descacharrado para eliminar criaderos del Aedes aegypti.
El Ministerio de Salud bonaerense emitió una alerta epidemiológica la semana pasada tras detectar siete casos de fiebre chikungunya en un barrio de Ingeniero Budge, Lomas de Zamora. Los afectados vivían cerca de la vivienda de una mujer que había sido diagnosticada con la infección tras consultar en un hospital de la ciudad de Buenos Aires. Ninguno de los casos recientes había viajado a zonas con dengue o chikungunya, aunque se habían identificado casos importados previamente.
En lo que va de la temporada (julio a julio), la provincia de Buenos Aires registra 13 casos confirmados de los 110 consultados, además de dos casos probables y 23 aún sin confirmar. En contraste, de los más de 1400 casos notificados por dengue, solo 12 fueron confirmados, seis de ellos en viajeros provenientes de Paraguay, México, Indonesia o Brasil, y hay más de 500 casos con sospecha clínica.
Jujuy y Catamarca se suman a Santiago del Estero como las últimas provincias en informar casos autóctonos. Jujuy registra un total de 18 casos, distribuidos en Aguas Calientes, Caimancito, Yuto, Perico y San Salvador. En Catamarca, se han confirmado cuatro casos en la capital provincial y Valle Viejo. En Yerba Buena, Tucumán, se detectaron dos casos positivos al analizar muestras de pacientes con resultado negativo para dengue.
A nivel nacional, Chaco presenta un caso autóctono probable entre 158 notificados como sospechosos, mientras que la ciudad de Buenos Aires registra tres casos en viajeros. Córdoba confirmó la semana pasada el primer caso autóctono en una adolescente de 16 años, y San Luis reportó un caso importado en febrero.
Las autoridades sanitarias recomiendan a la población eliminar posibles criaderos de mosquitos, mantener limpios los patios, colocar mosquiteros en puertas y ventanas, y utilizar repelente siguiendo las indicaciones del fabricante.
