La refinería estatal Eastern Refinery Limited (ERL) de Bangladés se enfrenta a un riesgo de cierre temporal debido a la escasez de petróleo crudo y a la incertidumbre en el suministro, lo que ha puesto en duda la continuidad de sus operaciones después del 6 de abril.
Esta situación ha generado interrogantes sobre la seguridad del suministro de combustible en el país, mientras la Bangladesh Petroleum Corporation (BPC) atraviesa dificultades para importar tanto crudo como aceites refinados.
Planes de expansión y financiamiento estatal
Ante este escenario, el gobierno ha decidido avanzar en la construcción de la Unidad-2 de la Eastern Refinery Limited mediante financiamiento estatal, descartando el plan anterior de buscar inversión extranjera. El presidente de la BPC, Md Amin Ul Ahsan, informó que la corporación aportará 1,5 millones de dólares para el proyecto, mientras que el resto de los fondos serán cubiertos por el gobierno a través de asignaciones presupuestarias anuales.
Nasimul Ghani, presidente de la junta de ERL y secretario adjunto del Ministerio del Interior, señaló que los trabajos preliminares para el proyecto de la Unidad-2 ya han sido preparados. Una vez asegurados los fondos, se procederá con la Propuesta de Proyecto de Desarrollo (DPP).
Además de la expansión de la ERL, la BPC ha proyectado la creación de dos refinerías adicionales en las zonas de Matarbari y Payra.
Récord de producción
A pesar de las actuales incertidumbres operativas, la refinería registró un hito de producción en el año fiscal 2024-25. Según el director general de ERL, Md Sharif Hasnat, la planta logró refinar 1,535 millones de toneladas de petróleo crudo durante dicho periodo.
