El gobierno de Australia ha implementado un ajuste temporal en los estándares del diésel, reduciendo su punto de inflamación en un grado Celsius durante los próximos seis meses. Esta medida tiene como objetivo principal incrementar el suministro de combustible en el mercado interno.
Ajustes para mejorar el flujo de combustible
Según informó el ministro de Energía, Chris Bowen, el estándar del diésel ha sido modificado para permitir que una mayor cantidad de combustible llegue a los consumidores, beneficiando especialmente a transportistas, agricultores y comunidades regionales. El ajuste técnico consiste en reducir el punto de inflamación de 61,5 grados Celsius a 60,5 grados Celsius.
Esta decisión responde a la necesidad de ampliar las opciones de suministro provenientes de las refinerías, en un contexto donde algunas estaciones de servicio han experimentado cortes intermitentes en el abastecimiento.
¿Qué es el punto de inflamación y cómo afecta al combustible?
El punto de inflamación se define como la temperatura más baja a la cual los vapores que emanan de un combustible pueden encenderse. El Dr. Richard Brown, profesor de ciencia e ingeniería de la Universidad de Tecnología de Queensland, explicó que un ejemplo de este fenómeno ocurre cuando el combustible se derrama en el suelo y existe electricidad estática en el aire, alcanzando la temperatura necesaria para provocar la ignición.

En cuanto a la clasificación de los combustibles, el diésel es considerado un líquido combustible debido a su punto de inflamación elevado. En contraste, la gasolina es clasificada como un líquido inflamable, ya que su punto de inflamación ronda los -40 °C.
Comparativa internacional y aspectos técnicos
Australia mantiene uno de los puntos de inflamación para el diésel más altos a nivel global. A modo de comparación, en Europa el punto de inflamación mínimo permitido es de 55 °C.
Desde el punto de vista técnico, el Dr. Brown señaló que el diésel es una mezcla de diversos compuestos. Al reducir el punto de inflamación, es posible incorporar moléculas de carbono de cadena más corta, como el decano. Estas moléculas se caracterizan por presentar puntos de ebullición más bajos, así como una mayor volatilidad e inflamabilidad, lo que permite aumentar la producción de combustible.
