Blake Lively ha enfrentado un giro decisivo en su batalla legal contra Justin Baldoni. El juez Lewis Liman desestimó 10 de las 13 acusaciones presentadas por la actriz contra el actor y director de It Ends with Us, incluyendo los cargos de acoso sexual, conspiración y difamación, lo que reduce significativamente el alcance del litigio.
Aunque el fallo parece un golpe contundente, la decisión no se basó en si los hechos ocurrieron o no, sino en cuestiones técnicas y legales. El tribunal determinó que las acusaciones no podían sostenerse bajo las leyes invocadas debido a que Lively trabajaba como contratista independiente y no como empleada, además de que algunos hechos denunciados ocurrieron fuera de la jurisdicción legal aplicable.
A pesar de este revés, la batalla legal continúa. Tres acusaciones sobrevivieron y serán el eje central del juicio programado para mayo de 2026: el incumplimiento de contrato, las represalias y la complicidad en represalias.
El equipo legal de la esposa de Ryan Reynolds ha insistido en que la esencia del caso permanece intacta. Según sus abogados, la verdadera disputa radica en que la actriz fue castigada profesionalmente tras denunciar conductas inapropiadas, situando el conflicto en un escenario de represalias más que en uno de acoso per se.
