Una ofensiva militar israelí está empujando a este frágil país al borde del colapso, agravando una situación ya crítica en la región.
Este escenario se desarrolla en el marco de un conflicto que ya cumple un mes de duración, enfrentando a Estados Unidos e Israel contra Irán y sus aliados regionales. En particular, las operaciones israelíes en el sur del Líbano se han intensificado contra Hezbolá, mientras la guerra continúa expandiendo sus frentes de batalla.
La escalada de la violencia ha generado un impacto económico global significativo, con mercados petroleros volátiles y una creciente tensión en el Estrecho de Ormuz, mientras las condiciones civiles en Irán siguen deteriorándose.
