El establecimiento de comida callejera vorarlberguesa “ghörig”, ubicado en Viena, ha anunciado su cierre a pesar de haber logrado una buena recepción por parte del público y mantener una demanda favorable.
El proyecto fue impulsado por Alexander Pezold y Jeremy Auer, quienes fundaron el local con el objetivo de trasladar a la capital austríaca los sabores característicos de su infancia en Vorarlberg. Durante su operatividad, el concepto resultó exitoso y el establecimiento obtuvo valoraciones positivas, destacando los Käsknöpfle (espätzle de queso) como el producto con mayor volumen de ventas.
A pesar del éxito comercial de su oferta gastronómica, la dirección ha determinado el cese de actividades. Los motivos principales que han conducido a esta decisión son el incremento de los costes operativos y factores relacionados con la ubicación del local.
