El calor extremo y su impacto en la salud renal
El calor persistente provoca fatiga y deshidratación, lo que genera una carga considerable para los riñones. Ante estas condiciones extremas, una alimentación adaptada puede ayudar a mantener la función renal.

La Sociedad Alemana de Nefrología (DGfN) advierte que la pérdida de líquidos debido a una sudoración intensa puede causar daños renales permanentes, incluso en personas que gozan de buena salud. Estos daños pueden reducir significativamente la esperanza de vida y limitar la calidad de la misma.
Existen grupos especialmente vulnerables que corren un mayor riesgo de no ingerir suficientes líquidos, entre ellos:
- Niños y personas enfermas.
- Personas con discapacidades cognitivas, como la demencia.
- Personas muy mayores.
- Quienes trabajan al aire libre o realizan mucha actividad deportiva.
Asimismo, se encuentran en riesgo aquellas personas que limitan conscientemente su consumo de agua para evitar ir al baño frecuentemente durante la noche, como ocurre en casos de debilidad vesical o próstata agrandada. Por otro lado, los pacientes que toman diuréticos y fármacos para reducir la presión arterial deben revisar la dosificación de sus medicamentos durante el verano y, si es necesario, ajustar la cantidad de líquidos que beben.
El riesgo es considerable, ya que un adulto puede perder hasta un litro de sudor por hora, cantidad que puede ser mayor bajo un esfuerzo intenso. La profesora Dra. Julia Weinmann-Menke, directora de la I Clínica Médica (Nefrología, Reumatología y Trasplante Renal) del Hospital Universitario de Mainz, señala que si esta pérdida no se compensa a tiempo, pueden producirse consecuencias graves para la salud, incluido el golpe de calor, además de los posibles daños renales permanentes.
Cuando la pérdida de líquidos es elevada, el agua por sí sola no es suficiente; el cuerpo requiere también electrolitos como el sodio y el cloruro.
En el contexto del calentamiento global, la DGfN insta a un cambio de mentalidad para proteger conscientemente la salud renal durante periodos de calor extremo. En este sentido, la sociedad profesional apoya las demandas del tercer Día Nacional de Acción contra el Calor, celebrado el 4 de junio de 2025.
