Malasia impulsa el biodiésel B100 para reforzar la seguridad energética
La organización Felda ha destacado el potencial del biodiésel B100 como una alternativa de combustible sostenible y competitiva. Un programa piloto de este combustible ha mostrado resultados prometedores con un precio de 4,50 ringgits (RM) por litro, lo que ha llevado a Felda a planificar un despliegue más amplio para fortalecer la seguridad energética del país.
Estrategia nacional y despliegue de biocombustibles
Malasia dispone de una hoja de ruta para el desarrollo de biocombustibles que llega hasta el B100, compuesto en un 100% por base de aceite de palma. A pesar de este marco, diversas asociaciones han instado al gobierno a acelerar y ampliar la implementación del biodiésel B30 en todo el territorio nacional. Esta solicitud responde a la necesidad de que el país sea proactivo en el desarrollo de biodiésel para mitigar los efectos de las crisis de combustible.
En relación con los ajustes en la planificación energética, las autoridades descartaron en enero un plan previsto para el lanzamiento del B50, el cual consistía en una mezcla con un 50% de base de aceite de palma.
Sostenibilidad y regulaciones internacionales
En el sector empresarial, SD Guthrie Berhad ha orientado su enfoque hacia iniciativas de sostenibilidad. Este movimiento ocurre en un contexto de creciente presión regulatoria internacional, particularmente por el Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR). Según esta normativa, a partir de 2026, el aceite de palma y otros productos solo podrán comercializarse en el mercado común europeo si se demuestra que están libres de deforestación.
