Líbano enfrenta una crisis humanitaria: 1,2 millones de personas desplazadas en un mes
En el último mes, Líbano ha sufrido una crisis de desplazamiento masivo sin precedentes. Aproximadamente 1,2 millones de personas, lo que representa una quinta parte de la población total del país, se han visto obligadas a abandonar sus hogares.
Esta situación es consecuencia de los bombardeos e incursiones terrestres israelíes, desencadenados luego de que Hezbolá lanzara cohetes hacia Israel tras un ataque estadounidense e israelí contra Irán. Según estimaciones de agencias humanitarias, las órdenes de evacuación han afectado a cerca del 15% del territorio libanés, vaciando aldeas en el sur y el este del país, así como en los suburbios sureños de Beirut.
La capital, Beirut, se encuentra actualmente saturada por la llegada de miles de familias que buscan refugio en las zonas donde aún no han caído bombas. Este flujo migratorio interno ha alterado la geografía y la dinámica de la ciudad, desplazando su centro de gravedad y generando incertidumbre sobre su futuro.
Las condiciones de refugio son críticas. Se han establecido enormes campamentos de tiendas en el paseo marítimo de Beirut, entre un club náutico y un centro de ocio nocturno. Muchas familias han tenido que recurrir a dormir en mezquitas, ocupar locales comerciales o permanecer dentro de sus vehículos, estacionados en convoys a lo largo de las vías principales. Otros han improvisado refugios con lonas en la cornisa costera o en las inmediaciones de Horsh Beirut, el parque de pinos ubicado en las afueras de la zona de Dahiyeh.
