Pakistán lidera mediación crítica para poner fin al conflicto entre Estados Unidos e Irán
Pakistán ha propuesto un plan de dos etapas con el objetivo de detener la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y lograr la reapertura del Estrecho de Ormuz. Actualmente, ambas partes analizan este marco diplomático, en el que Pakistán se ha consolidado como el único canal de comunicación para las negociaciones.

Según diversas fuentes, el jefe del ejército pakistaní, el mariscal de campo Asim Munir, ha mantenido contactos intensos con figuras clave, incluyendo al vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi. El acuerdo inicial se estructuraría a través de un memorando de entendimiento finalizado electrónicamente.
Dentro de esta estrategia de dos fases, se ha discutido la posibilidad de implementar un alto el fuego inicial de 45 días que podría sentar las bases para un cese definitivo de las hostilidades. No obstante, la situación sigue siendo sumamente compleja; reportes recientes indican que Irán ha comunicado a Pakistán su rechazo a una propuesta de alto el fuego presentada por Estados Unidos.
Este esfuerzo diplomático ocurre en un contexto de alta tensión y violencia. El pasado lunes, ataques contra una universidad en Teherán y la planta petroquímica de South Pars en Asaluyeh provocaron la muerte de al menos 34 personas en territorio iraní. Esmaeil Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, reconoció los esfuerzos de Pakistán, aunque subrayó que la prioridad de su país sigue siendo la seguridad nacional ante los ataques estadounidenses e israelíes.
La diplomacia, impulsada también por Egipto, se ha intensificado debido a la proximidad de un plazo límite establecido por el presidente Donald Trump. Representantes iraníes han descrito que los esfuerzos de Pakistán para finalizar la guerra han alcanzado una etapa “crítica y sensible”.
