Científicos de Johns Hopkins desarrollan vacuna nasal de ADN contra la tuberculosis
Un equipo de investigación de Johns Hopkins Medicine y la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins ha reportado el desarrollo de una vacuna terapéutica de ADN, administrada por vía intranasal, para combatir la tuberculosis (TB). El estudio, publicado en el Journal of Clinical Investigation, detalla una vacuna que fusiona dos genes con el objetivo de dirigir el sistema inmunológico para combatir las bacterias “persistentes” que son tolerantes a los fármacos, las cuales pueden sobrevivir a terapias prolongadas con antibióticos y contribuir a la recaída de la enfermedad.
La tuberculosis ha sido una amenaza durante al menos los últimos 6,000 años. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente una cuarta parte de la población mundial, unos 2,000 millones de personas, posee una infección latente y sin síntomas. En 2024, la OMS informó que más de 10 millones de personas desarrollaron la enfermedad activa, registrándose 1.2 millones de muertes, lo que convierte a la TB en la principal causa de muerte provocada por una sola enfermedad infecciosa.
Debido a que los cursos prolongados de múltiples fármacos son difíciles de completar y a la continua aparición de cepas resistentes, la OMS ha solicitado la creación de vacunas terapéuticas que puedan utilizarse junto con las terapias farmacológicas para acortar los regímenes de tratamiento y mejorar los resultados clínicos.
La Dra. Styliani Karanika, autora principal del estudio, miembro de la facultad del Centro de Investigación de la Tuberculosis de Johns Hopkins y profesora asistente de medicina en la Escuela de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins, explicó que la vacuna, administrada junto con la terapia farmacológica de primera línea, ayudó a ratones infectados a eliminar las bacterias más rápidamente, redujo la inflamación pulmonar y previno recaídas tras finalizar el tratamiento.
Asimismo, la Dra. Karanika señaló que la vacuna potenció la eficacia de la combinación de fármacos bedaquilina, pretomanid y linezolid. Esto sugiere que la terapia podría utilizarse en tratamientos contra la tuberculosis resistente a los medicamentos para ayudar al organismo a combatir incluso los casos más difíciles de tratar. Para más información, puede ver la cobertura completa en Google News sobre este avance de los científicos de Johns Hopkins.
