Muhammad Shahzeb Khan, un joven pakistaní de 21 años, se declaró culpable este miércoles ante un tribunal federal de Manhattan por intentar llevar a cabo un acto terrorista en Brooklyn, Nueva York. El acusado admitió haber planeado un tiroteo masivo utilizando armas automáticas y cuchillos contra un centro judío prominente.
Según los detalles del caso, Khan, también conocido como “Shahzeb Jadoon”, pretendía ejecutar el ataque en octubre de 2024, coincidiendo con el aniversario de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023. El objetivo explícito era asesinar a la mayor cantidad de personas judías posible.
El imputado confesó que su motivación era brindar apoyo material al grupo Estado Islámico (ISIS) en represalia por la muerte de palestinos en Gaza. En sus comunicaciones, Khan describió a la ciudad de Nueva York como el lugar “perfecto” para el atentado debido a que posee la población judía más grande de Estados Unidos, llegando a afirmar que su plan podría convertirse en el ataque más grande en suelo estadounidense desde los eventos del 11 de septiembre.
La investigación comenzó en noviembre de 2023, luego de que las autoridades detectaran publicaciones de Khan expresando su apoyo al Estado Islámico. Posteriormente, el joven comenzó a planificar los ataques y mantuvo contacto con dos agentes encubiertos de las fuerzas del orden. En sus mensajes, se refirió al sitio objetivo en Brooklyn como el “cuartel general mundial de los judíos jasídicos ultraortodoxos” y llegó a escribir: “vamos a Nueva York a masacrarlos”.
Khan había ingresado a Canadá en junio de 2023 con una visa de estudiante otorgada en mayo de ese mismo año. Fue arrestado el 4 de septiembre de 2024 en las inmediaciones de Ormstown, Canadá, a unos 12 millas de la frontera con Estados Unidos, mientras intentaba cruzar el límite fronterizo con la intención de perpetrar el crimen.
Durante la audiencia ante el juez Paul G. Gardephe, Khan se declaró culpable de un cargo de intentar cometer actos de terrorismo que trascienden las fronteras nacionales. El joven manifestó su arrepentimiento, calificando su plan —que incluía el alquiler de un espacio junto al centro judío— como una “idea terrible, extremadamente peligrosa y moralmente reprobable”, asegurando que “no fue criado de esa manera”.
La sentencia ha sido programada para el próximo 12 de agosto, fecha en la que Khan podría enfrentar una condena de hasta cadena perpetua.
