Identificación de marcadores moleculares en fluidos corporales
El análisis de fluidos corporales, como la sangre, el líquido cefalorraquídeo (líquor) o la orina, permite la identificación de los marcadores moleculares más importantes para diversos fines diagnósticos y forenses.
La biopsia líquida en el diagnóstico tumoral
En el ámbito de la medicina molecular, se utiliza la denominada “biopsia líquida”, un proceso diagnóstico que consiste en la obtención y posterior análisis de fluidos corporales del paciente. Esta técnica se fundamenta en la posibilidad de hallar marcadores específicos del tumor o las propias células tumorales en dichos fluidos.
Para este análisis, se suelen aislar de los fluidos (principalmente sangre, aunque también pueden emplearse la orina o la saliva) elementos como:
- Células tumorales circulantes.
- Ácidos nucleicos libres de células.
- Exosomas.
Las aplicaciones clínicas potenciales de la biopsia líquida incluyen el cribado y la detección precoz de enfermedades tumorales, la elaboración de perfiles moleculares del tumor relevantes para el tratamiento, la evaluación de la respuesta a medicamentos específicos, la monitorización del curso de la terapia y la detección temprana de recidivas.
Diferenciación de fluidos en la genética forense
Desde una perspectiva forense, existen métodos basados en la metilación diferencial del ADN para la identificación de fluidos corporales y tejidos. Debido a que el ADN es una de las moléculas más estables de la célula y resulta más robusto que las proteínas o el ARN, se han identificado y validado loci genéticos diferencialmente metilados.
Este procedimiento permite la identificación segura de fluidos como la sangre periférica, la saliva, el semen, la sangre menstrual, la piel y el fluido vaginal, incluso cuando las muestras han estado expuestas a condiciones ambientales extremas durante periodos de hasta seis meses.
