Dos petroleros chinos, completamente cargados, se encuentran posicionados cerca del Estrecho de Ormuz con el objetivo de convertirse en las primeras embarcaciones en abandonar el Golfo Pérsico bajo el marco de un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, vigente desde hace un día.
Este movimiento se produce en un momento de incertidumbre sobre el estado operativo del Estrecho de Ormuz. Aunque diversos líderes mundiales han acogido con satisfacción el cese al fuego, la situación sigue siendo tensa debido a declaraciones contradictorias emitidas por funcionarios de Estados Unidos e Irán.
Además de la confusión sobre el tránsito marítimo, el acuerdo se ve puesto a prueba por la persistencia de ataques en el Líbano, lo que añade complejidad al escenario regional mientras se intenta consolidar la tregua.
