Ivana Součková es una madre de cinco hijos con una voluntad inquebrantable que ha transformado su vida para dedicarse al cuidado de los demás. Aunque se graduó en la Facultad de Ciencias de la Universidad Carolina (UK), descubrió que su verdadera misión estaba lejos de los laboratorios: brindar un hogar a quienes más lo necesitan.
Un camino hacia el cine y la inclusión
Dentro de su familia, el pequeño David ha logrado un hito extraordinario en el mundo del entretenimiento. El niño, quien tiene síndrome de Down, participó en la película Karavan, compartiendo pantalla con la actriz Ana Geisler. La cinta no solo fue un éxito artístico, sino que fue galardonada con el Premio León Checo (Český lev) a la mejor película. El reconocimiento llegó incluso a nivel internacional, permitiendo que David caminara por la alfombra roja en el prestigioso Festival de Cannes.

Una familia construida desde la intuición
La historia de David con Ivana comenzó cuando fue acogido en póstuma tutela a los tres meses de edad, siendo un bebé prematuro. Poco después, la familia se expandió nuevamente con la llegada de Míša, otra niña con síndrome de Down. Ivana recuerda haber conocido a Míša, que entonces tenía un año y medio, al momento de recibir a David; un año más tarde, la familia regresó por ella para evitar que permaneciera en una institución.
Ivana, quien se casó a los 34 años y tuvo a su primer hijo a los 35, llegó a los 40 años con tres hijos biológicos antes de decidir abrir las puertas de su hogar a niños desfavorecidos. A pesar de las advertencias de quienes le decían que no podría manejar la situación o que afectaría la vida de sus otros hijos, Ivana se dejó guiar por su intuición y el deseo de ofrecer un hogar lleno de amor.
