El gobierno de Francia ha iniciado un proceso de transformación tecnológica para sustituir el uso de Windows por Linux en su infraestructura informática. Esta medida responde a una estrategia orientada a fortalecer la soberanía digital y la independencia tecnológica del país.
De acuerdo con los planes establecidos, Linux se convertirá en el estándar para los ordenadores gubernamentales para el año 2026.
Esta transición, que se impulsa en nombre de la soberanía digital, busca reducir la dependencia de software externo. Para lograrlo, el Estado francés está acelerando su salida de Windows mediante un plan estructurado.
La implementación de este cambio comenzará específicamente en las oficinas públicas, marcando el inicio de una tendencia hacia sistemas abiertos. Con este movimiento, Francia abandona Windows para migrar hacia Linux como eje de su infraestructura tecnológica pública.
