En Estados Unidos, la edad legal de consentimiento varía dependiendo de la jurisdicción, situándose generalmente entre los 16 y los 18 años. Estas normativas son establecidas por cada estado o territorio, ya sea mediante estatutos o a través del derecho consuetudinario.
Además de las leyes estatales, existen estatutos federales diseñados para proteger a los menores de edad frente a depredadores sexuales. Cabe destacar que algunas regiones implementan excepciones basadas en la proximidad de edad, que legalizan la actividad sexual entre adolescentes cuando ambos tienen edades similares.
