El paludismo se mantiene como una emergencia sanitaria mundial con un impacto devastador, cobrando la vida de un niño cada minuto.
Esta enfermedad es de naturaleza parasitaria y se transmite a los seres humanos a través de la picadura de mosquitos infectados.
Diagnóstico y tratamiento bajo amenaza
En el caso del paludismo causado por el parásito Plasmodium falciparum, el diagnóstico se realiza mediante pruebas de diagnóstico rápido. Para el tratamiento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el uso de derivados de la artemisinina, que constituyen el componente principal de las terapias antipaludicas.
Sin embargo, se ha advertido que tanto la eficacia de estas pruebas de diagnóstico rápido como el tratamiento con derivados de la artemisinina podrían estar amenazados en la región del Cuerno de África.
