Un panel de tres jueces de apelación cuestionó a las plataformas de predicción sobre la distinción entre las apuestas deportivas y el juego de casino, expresando escepticismo respecto a sus argumentos legales. Durante la audiencia, los jueces exploraron si los contratos ofrecidos por estas plataformas deberían considerarse apuestas deportivas reguladas a nivel estatal o productos financieros bajo jurisdicción federal.
Los representantes de Kalshi, Robinhood y Crypto.com defendieron que sus contratos de eventos, incluyendo aquellos vinculados a resultados deportivos, califican como «swaps» bajo la Ley de Intercambio de Mercancías, lo que otorgaría autoridad exclusiva a los reguladores federales. Sin embargo, los jueces pusieron en duda la amplitud de dicha definición, particularmente en lo que respecta a su aplicación en el contexto de las apuestas deportivas.
El juez Ryan Nelson interrogó directamente si la intención del Congreso había sido transferir la regulación de las apuestas deportivas de los estados a la Comisión de Comercio de Futuros de Mercancías (CFTC), sugiriendo que no existía una diferencia sustancial entre lo que las plataformas presentan como predicción financiera y lo que tradicionalmente se considera juego.
Según Nelson, afirmar que no hay distinción entre estos tipos de apuestas constituye una forma de sofisticación argumentativa extrema. Los magistrados indicaron que las diferencias planteadas por las empresas no fueron suficientes para convencerlos de que sus productos escapen de la regulación estatal de juegos de azar.
El caso, que enfrenta a las plataformas de predicción contra esfuerzos regulatorios estatales, podría tener implicaciones significativas para la industria, ya que los fallos contradictorios en distintos circuitos aumentan la probabilidad de una eventual revisión por la Corte Suprema.
