Un reciente hallazgo paleontológico en Hungría ha revelado que una especie de cucaracha metálica, Alienopterix santonicus, vivió junto a los dinosaurios durante el Cretácico tardío. Este insecto fue encontrado preservado en un trozo de ajkaite, un tipo único de ámbar del oeste de Hungría, según informaron paleontólogos del Museo de Historia Natural Húngaro y la Universidad ELTE Eötvös Loránd.
El estudio destaca que las cucarachas han existido durante más de 320 millones de años, apareciendo ya en el Carbonífero tardío, y han desarrollado una extraordinaria diversidad morfológica y ecológica a lo largo de su evolución. Entre las formas adaptadas se encuentran acuáticas, polinizadoras, descomponedoras, saltadoras, miméticas, camufladas, translúcidas, aposemáticas, parasíticas, predatorias, venenosas, eusociales, symptomáticas de infección viral, holópticas, con antenas pectínadas y bipectínadas, cavernícolas, con ovipositor inyector, braquipteras, parecidas a craneosflies y a escarabajos.
Los fósiles de cucarachas son abundantes y se han documentado en numerosos yacimientos de ámbar de distintas edades, siendo los más notables los de Birmania del Norte, Báltico, Dominicano y Mexicano. El ámbar de ajkaite, en particular, es conocido por su riqueza en inclusiones de artrópodos desde mediados del siglo XX y se encuentra en la Formación de Carbón de Ajka, cuyos afloramientos fueron descubiertos en la década de 1860 en el valle de Ajka-Csinger, ubicado aproximadamente 4 km al sureste de la ciudad de Ajka, en las montañas de Bakony, oeste de Hungría.
