El comandante de la misión Artemis II reveló que el alarma de incendio de la cápsula Orion se activó un día antes del regreso a la Tierra, lo que generó preocupación entre la tripulación y el control de misión.
Según declaró, el incidente ocurrió durante los últimos días de la misión, cuando los astronautas estaban realizando los preparativos finales para el amerizaje en el Océano Pacífico. El sonido del alarma, inesperado en el entorno confinado de la nave, provocó una reacción inmediata por parte del equipo a bordo.
El jefe del programa Artemis también comentó sobre el episodio, señalando que situaciones como esta, aunque inesperadas, son parte de los desafíos que se enfrentan en el espacio y que requieren de respuestas rápidas y coordinadas.
Además de los aspectos técnicos, el comandante destacó otros elementos de la vida a bordo de Orion, incluyendo el diseño del sistema de higiene, que describió como funcional y sorprendente en su eficiencia dentro de las limitaciones de una nave espacial.
Otro tema que surgió tras la misión fue la necesidad de realizar pruebas de ciberseguridad en los sistemas de la nave, lo que llevó a que los astronautas tuvieran que ser «hackeados» en un entorno controlado para evaluar la resistencia de los equipos frente a posibles amenazas externas.
Estos eventos, aunque no planeados, ofrecieron datos valiosos para las futuras misiones del programa Artemis, especialmente de cara a Artemis III, que tiene como objetivo llevar a humanos nuevamente a la superficie lunar.
