El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció el mantenimiento del bloqueo al Estrecho de Ormuz, asegurando que las medidas han sido efectivas y que ningún buque ha logrado atravesarlo hasta la fecha. Según declaraciones difundidas por medios internacionales, el bloqueo ha permitido la interceptación de diez embarcaciones que intentaron violar la restricción.
Trump señaló que, aunque el presidente iraní habría solicitado un alto al fuego, Washington insiste en que el estrecho debe permanecer abierto antes de avanzar hacia cualquier acuerdo. Esta postura refleja la estrategia estadounidense de presionar a Teherán mediante el control de una de las rutas marítimas más estratégicas para el transporte de petróleo mundial.
En contraste, Irán anunció una apertura temporal del canal de Ormuz, lo que generó reacciones inmediatas en los mercados financieros. La decisión provocó un aumento significativo en los índices bursátiles, con el Dow Jones superando la barrera de los 1,000 puntos, mientras que los futuros del petróleo crudo cayeron aproximadamente $10 por barril. Paralelamente, las acciones estadounidenses mostraron un fuerte repunte y el precio del oro subió alrededor de $71 por onza.
Analistas de Investing.com destacaron que los mercados están evaluando cuidadosamente el equilibrio entre las esperanzas de una posible desescalada en las tensiones y la persistente incertidumbre generada por las señales contradictorias provenientes de ambas partes. Mientras Teherán muestra gestos de apertura, Washington mantiene su postura de presión continua hasta lograr un acuerdo satisfactorio sobre su programa nuclear y actividades regionales.
