Varios conductores en el sur de Edmonton han reportado problemas mecánicos tras cargar combustible en estaciones de servicio locales, vinculando los incidentes a la presencia de agua en los tanques de almacenamiento subterráneos.
Según reportes de medios locales, incluyendo CTV News y Global News, se detectó agua mezclada con gasolina en al menos una estación de servicio de la cadena Circle K, lo que habría causado fallas en el funcionamiento de decenas de vehículos. Los conductores describieron síntomas como pérdida de potencia, dificultad para arrancar y apagones repentinos del motor tras repostar.
Posteriormente, se confirmó que en algunos casos la proporción de agua en los tanques de los vehículos alcanzaba hasta el 50%, según análisis realizados en talleres mecánicos. Esta situación no se limitó a una sola marca de estación, ya que reportes similares surgieron en una estación Esso cercana, donde también se sospecha de combustible contaminado.
Decenas de conductores acudieron a talleres para realizar reparaciones, cuyos costos varían según el daño causado al sistema de inyección, filtros y otros componentes del motor. Aunque las estaciones involucradas no han emitido declaraciones oficiales detalladas, las autoridades locales y las empresas petroleras están bajo presión para investigar las causas de la contaminación.
El incidente ha generado preocupación entre consumidores y expertos del sector, quienes destacan la importancia de los protocolos de calidad en la cadena de suministro de combustibles. Hasta el momento, no se han reportado lesiones personales, pero sí impactos económicos significativos para los propietarios de los vehículos afectados.
