La Comisión Madlanga continúa investigando las denuncias relacionadas con presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos en la municipalidad de Tshwane. En sus últimas audiencias, el exdirector financiero suspendido de Tshwane declaró que desvió los mensajes de Nkosi relacionados con una licitación, alegando que no los tuvo en cuenta formalmente. Esta afirmación surgió durante su interrogatorio, donde se le preguntó sobre su posible involucramiento en un conflicto con proveedores.
Por su parte, Gareth Mnisi volvió a comparecer ante la comisión en una audiencia transmitida en vivo, donde negó enfáticamente las acusaciones de que hubiera ofrecido regalos a cambio de contratos. Mnisi sostuvo que no hubo corrupción en sus dealings y reafirmó su posición frente a las sospechas que lo vinculan con el exfuncionario municipal.
Mientras tanto, se reveló que Nkosi posee una flota de bicicletas de lujo, lo que ha generado preguntas sobre el origen de sus bienes, especialmente tras conocerse su cercanía con Mnisi. Este detalle fue destacado en un informe que señala cómo ambos comparten intereses en el mundo del motociclismo de alta gama, lo que ha intensificado el escrutinio sobre su relación.
Durante otra sesión, el exdirector financiero fue nuevamente interrogado, esta vez por su presunta participación externa en un litigio con un proveedor. La comisión buscó esclarecer si actuó como intermediario o si utilizó su posición para influir en el resultado del conflicto, lo que podría configurar una falta ética o administrativa.
Los testimonios y evidencias presentadas hasta ahora muestran una red de conexiones entre los involucrados que está siendo analizada con detenimiento. La comisión sigue recopilando declaraciones para determinar si hubo violaciones a las normas de contratación pública y ética gubernamental en Tshwane.
