Japón emitió una alerta tras un terremoto de magnitud 7.7 que se registró en el norte del país, según reportes iniciales de los medios. La Agencia Meteorológica de Japón activó las advertencias de tsunami tras el sismo, que ocurrió en la región costera y generó preocupación inmediata por posibles olas destructivas.
Horas después, las autoridades japonesas redujeron el nivel de alerta tras evaluar que no había riesgo significativo de tsunami. Los reportes indicaron que no se registraron de inmediato víctimas ni daños materiales importantes, aunque algunos usuarios en redes sociales describieron sentir un «bajo retumbao» durante el movimiento telúrico.
Medios locales señalaron que seis personas resultaron heridas de manera leve, pero no se reportaron lesiones graves ni daños estructurales significativos en las zonas afectadas. Las autoridades continúan monitoreando la situación y han emitido un aviso especial sobre la posibilidad de réplicas más fuertes en las próximas horas o días.
El evento sísmico se produjo el 20 de abril, según los reportes, y fue seguido por una serie de comunicaciones oficiales que buscaban tranquilizar a la población mientras se verificaban los impactos en tiempo real. Los expertos destacaron que, aunque la magnitud fue elevada, la profundidad del foco y la ubicación contribuyeron a limitar los efectos en la superficie.
