Romy W., la mujer belga de 28 años acusada de participación en la muerte del niño de cuatro años Dean Verberckmoes, ha dado a luz mientras se encontraba en prisión preventiva, según informes verificados de medios belgas. El medio Nieuwsblad confirmó que Romy W. Se convirtió en madre durante su encarcelamiento, a la espera del próximo juicio de assisen en Gante.
El caso, que ha generado gran atención en Bélgica y los Países Bajos, gira en torno a la muerte de Dean, cuyo cuerpo fue hallado en enero de 2022 cerca de la antigua isla de Neeltje Jans en Zelanda, Países Bajos. Los fiscales alegan que el niño sufrió graves abusos mientras estaba bajo el cuidado de Romy W. Y su entonces pareja, Dave De Kock, en su apartamento en Sint-Gillis-Waas, antes de ser transportado a los Países Bajos y dejado allí sin vida.
Romy W. Ha mantenido consistentemente su inocencia, afirmando que no tuvo ningún papel activo en la muerte del niño. Su equipo legal sostiene que toda la responsabilidad recae exclusivamente en Dave De Kock, quien en 2024 confesó haber agredido mortalmente a Dean y haber dejado el cuerpo en su vehículo antes de desecharlo posteriormente cerca de Neeltje Jans.
Durante los interrogatorios, De Kock declaró que Romy W. No era consciente de la violencia y no tuvo participación en el crimen, una afirmación que reiteró en una carta escrita desde la cárcel. A pesar de sus negaciones, Romy W. Sigue acusada de secuestro y complicidad en asesinato, cargos que ella niega.
El parto tuvo lugar mientras Romy W. Estaba recluida en una institución penitenciaria belga, aunque no se han revelado públicamente detalles sobre el embarazo o el parto por parte de las autoridades judiciales o penitenciarias. Las reglamentaciones belgas permiten atención prenatal y postnatal para personas privadas de libertad, pero en este caso no se han proporcionado más precisiones.
