Amnesty International ha advertido sobre el surgimiento de un «tiempo de depredadores y cobardes», señalando un empeoramiento de la situación global en materia de derechos humanos.
Según la organización, el mundo enfrenta un aumento de la impunidad, donde las violaciones graves de derechos humanos quedan sin consecuencias, lo que exige una respuesta colectiva y un mayor sentido de responsabilidad por parte de los Estados.
En particular, Amnesty International ha instado a Bélgica a asumir su responsabilidad en la defensa de los derechos humanos, destacando que el país aún tiene trabajo pendiente para ser un verdadero defensor en este ámbito.
La organización ha hecho un llamado a la resistencia frente a lo que denomina una «peligrosa orden mundial», instando a la sociedad civil y a los gobiernos a oponerse a las tendencias autoritarias y a proteger las libertades fundamentales.
Amnesty International expresó su preocupación por la dirección actual de los asuntos globales, describiéndola como somera y peligrosa, y reiteró la necesidad de actuar con determinación para revertir estas tendencias.
