Los residentes del Consejo de North Sydney expresaron su descontento al enterarse de que deberán pagar 11 dólares australianos por una visita casual a la famosa piscina ubicada bajo el Puente del Puerto, pese a las esperanzas de una tarifa reducida tras la costosa remodelación.
La molestia surge luego de que el proyecto de renovación de la piscina olímpica, valorado en 122 millones de dólares australianos, haya finalizado con un costo significativamente superior al previsto, generando tensiones financieras para el consejo local.
A pesar de las críticas, el Consejo de North Sydney aprobó la tarifa de entrada de 11 dólares, la cual posiciona a la instalación entre las más caras de Australia, superada únicamente por algunas piscinas de Sídney que cobran entre 11 y 12 dólares.
Los vecinos señalan que ya enfrentan algunos de los índices de tasas municipales más altos del país debido a años de lo que consideran mala gestión del proyecto de la piscina, cuya remodelación ha dejado al consejo en una situación financiera descrita como «insostenible».
