El ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, comparecerá ante el Comité de Ética para ser interrogado sobre sus vínculos con Alto, la sociedad estatal responsable del proyecto de tren de alta velocidad entre Toronto y Quebec, valuado en 90 mil millones de dólares.
Según se informó, el ministro se había recusado de participar en decisiones relacionadas con dicho proyecto en septiembre del año pasado, un mes después de que su pareja se convirtiera en vicepresidenta de Alto.
El comisario de Ética le notificó posteriormente que no se encontraba en una situación de conflicto de intereses, aunque el portavoz conservador en materia de ética, Michael Barrett, criticó dicha conclusión, afirmando que revela la falta de rigor de las normas canadienses en materia de conflictos de intereses.
Los diputados liberales del comité habían debatido durante horas previamente sobre si tanto el ministro como el comisario debían ser llamados a declarar.
La comparecencia fue confirmada luego de que Champagne se dirigiera a los medios antes de la reunión del gabinete en el Parlamento de Ottawa, el martes 21 de abril de 2026.
