El conflicto por los Benešovy dekrety vuelve a escalar en Europa central tras las recientes elecciones parlamentarias en Hungría, donde el partido Tisza, liderado por Péter Magyar, obtuvo una victoria contundente.
Tras el resultado electoral, el primer ministro eslovaco, Robert Fico, mantuvo un teléfono con Magyar, en el que dejó claro que la resolución de la disputa sobre los decretos presidenciales emitidos tras la Segunda Guerra Mundial será una condición previa para cualquier acercamiento político entre ambos países.
Según expresó Fico tras la conversación, Magyar considera prioritaria en sus futuras relaciones con Eslovaquia la revisión de los Benešovy dekrete, cuyos efectos sobre las minorías húngaras en territorio eslovaco siguen siendo un punto de fricción entre Bratislava y Budapest.
El líder húngaro exige garantías de que Eslovaquia derogará la norma que prevé penas de hasta seis meses de prisión para quienes pongan en duda la validez de dichos decretos, una medida aprobada recientemente por la coalición gubernamental eslovaca.
Además, Magyar solicitó que quede excluida cualquier futura confiscación de propiedades pertenecientes a ciudadanos de origen húngaro basada en esos mismos instrumentos legales, los cuales, según sus palabras, siguen generando inseguridad jurídica para la minoría magiar en el sur de Eslovaquia.
Fico reconoció que ambos gobiernos mantienen posturas fundamentalmente distintas acerca del alcance y la vigencia de los decretos, subrayando que sin un acuerdo previo sobre esta materia, no será posible avanzar en otros ámbitos de la relación bilateral.
La tensión ha generado preocupación en Praga, donde las autoridades siguen de cerca el evolución del conflicto, temiendo que pueda desencadenar una reacción en cadena con implicaciones más amplias en la región.
Mientras tanto, voces como la del exministro de Asuntos Exteriores eslovaco Ivan Korčok han señalado que, en su opinión, los Benešovy dekrete carecen actualmente de efecto práctico, aunque su valor simbólico y político sigue siendo altamente relevante en el discurso nacionalista de ambos países.
