El reciente viaje de cuatro días de los duques de Sussex a Australia ha generado una ola de reacciones negativas entre el público australiano, según datos de Roy Morgan. La visita, que fue descrita por algunos como un «viaje falso de realeza», no logró conectar con la población local y fue ampliamente criticada en redes sociales.
Un video que se volvió viral mostró momentos tensos durante el recorrido, lo que alimentó aún más el escándalo. Muchos usuarios cuestionaron las verdaderas intenciones detrás del viaje, especulando si se trató de una oportunidad para ganar dinero o simplemente un intento de simular un regreso a la vida real de la realeza, tal como sugirió The Guardian en su análisis.
Además, Meghan Markle fue objeto de burlas tras hacer una plea de solo tres palabras durante una aparición pública, la cual fue percibida como forzada y fuera de contexto. Los medios locales, incluyendo The Nightly y News.com.au, destacaron el desconcierto y el escepticismo que rodeó cada paso de la pareja durante su estadía.
Incluso la BBC planteó directamente la pregunta: ¿Fue el viaje de Harry y Meghan a Australia un éxito? La respuesta, según la percepción pública y la cobertura mediática, parece ser un contundente no.
